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Por Holly Blair | Traducido por Anton Caldwell
Tomar riesgos es difícil y algunas veces nos asustan, pero es necesario para realizar sueños y vivir conforme a nuestras expectativas, explica Carlos Hernández, dueño de La Abejita, una tienda mexicana en Stone Drive en Kingsport.
“Cierra los ojos y salta,” dijo él. “Tienes que estar dispuesto a tomar riesgos para obtener cualquier cosa, y fe, tienes que tener fe.”
Hernández y su esposa Eva han sido dueños del negocio por dos años [hasta el momento], un negocio por el cual intercambió su única camioneta.
“Es gracioso cómo aconteció,” dijo él. “Mientras colocaba anuncios para una fiesta que iba a tener, la dueña me preguntó si tendría interés en comprar el lugar. Lo único que tenía para ofrecer era la Suburban, y ella aceptó.”
Mientras estaba empleado en Strongwell Co. en Bristol, Tenn., él era anfitrión de fiestas en Bristol los fines de semana para ganar dinero extra. Eso llevó a Hernández a una gran aventura financiera.
“Después del intercambio he estado añadiendo y mejorándola” dijo él. “Es como subir una escalera mecánica que está en descenso. Si uno se detiene hasta por un segundo, se va nuevamente hacia abajo.”
“La Abejita” significa “little bee” en inglés.
“Es gracioso también,” Hernández dijo acerca de cómo la tienda adquirió el nombre. “Eva perdió a su madre hace diez años, y desde entonces una abejita nos ha estado acompañando,” dijo él.
El hermano de Eva, que vive en México, dibujó el cartel y la abeja que está delante de la tienda.
“Parece como una abeja para ustedes, pero no para nosotros,” dijo Hernández. “La abeja representa a su madre, tiene pestañas largas como su madre y ‘pescaguapos’ (rizos alrededor del rostro de una mujer) tal y como los tenía su madre.”
Hernández llegó a los Estados Unidos con solamente dos camisas, dos pantalones y un par de zapatos en 1998. Ahora es dueño de un negocio y parte importante de la comunidad de Kingsport.
“Trabajé fuerte,” dijo él. “He sido muy bendecido y he encontrado gente buena y simpática que me ha ayudado durante el camino. Los Estados Unidos es el país de las oportunidades. A alguna gente no le gusta tomar riesgos, o no los ven. Pero si yo me hubiera quedado con mi camioneta o me hubiera quedado en México, no estaría aquí hoy. Sólo cierra los ojos y salta, ve lo que pasa.”
Con el costo de vida elevándose constantemente, es difícil mantenerse a sí mismo y a la familia. Pero dentro de La Abejita verás a gente encontrando el dinero extra para enviarles a sus familias en casa, o para comprar tarjetas telefónicas pre-pagadas para llamar a casa.
“Yo diría que como el 98 por ciento de la gente que viene aquí, viene por las tarjetas telefónicas pre-pagadas o para transferir dinero,” dijo Hernández
No sólo residentes locales visitan la tienda.
“Durante el año viene gente desde Florida, Chicago, California, de todas partes mientras están trabajando aquí en trabajos de temporada o de construcción,” dijo Hernández. “Hemos tenido mucho comercio de la gente que está trabajando en el nuevo hospital que se está construyendo calle arriba.”
Hernández dijo que su base de clientes es diversa.
“La mayoría de nuestros clientes son hispanos, pero no necesariamente mexicanos,” dijo él. “No sólo son personas hispanas las que ingresan. Yo diría que es como 60/40.”
Antes de sentarse a comer, Luis Daniel y Luis Gerardo se acercan a la caja para llenar el formulario para enviar dinero a su hogar en Veracruz.
“He estado aquí como tres meses,” dijo Daniel. “Tengo mi visa y vengo y trabajo entre seis y siete meses, y luego vuelvo a casa.”
Ellos están de acuerdo en que el servicio de transferencia de la tienda es conveniente.
"Solía ser difícil encontrar un lugar para enviar dinero, pero ahora no. Ahora hay lugares en todos lados de donde puedes enviar dinero,” dijo Gerardo.
Cada semana ellos envían casi todo su sueldo. Ambos trabajan en construcción en una línea de agua en Abingdon, Va., de 7 a.m. a 5 p.m.
“Solíamos enviar dinero desde El Corita [una tienda en Lynn Garden], pero esta noche vinimos aquí también para comer,” dijo Daniel.
Afuera en el estacionamiento hay un cámper desde el cual Eva sirve el almuerzo y la cena. Daniel y Gerardo disfrutan su cena de tortas, un tipo de sándwich mexicano, y Coca Cola debajo del toldo del cámper.
"Esta es nuestra primera vez comiendo aquí,” dijo Daniel. “Vinimos aquí para enviar dinero a casa, pero la comida está muy buena.”
Es también la primera visita de Sally Hightower a La Abejita.
“Es buena comida,” dijo ella mientras comía su taco. Hightower se acaba de mudar al área de Kingsport desde Houston, Texas.
“No hay muchos lugares por aquí donde puedes conseguir una buena comida rápida mexicana,” dijo ella. “En Texas están por todos lados, pero esto es bueno.”